Sabores de Flandes

Duración

7 noches

Desde

599€
Barack Obama dijo en una ocasión de Bélgica “sólo se puede tener simpatía hacia un país famoso por su cerveza y por su chocolate”. Y no es para menos. Un viaje a Flandes es un viaje al placer de los sentidos, a disfrutar de magníficos sabores y de una de las mejores gastronomías de Europa. A pesar de ser el país con más estrellas Michelin por cápita de Europa, en realidad aquí se come bien en casi cualquier lado. Y es que los flamencos se toman muy en serio la cocina. Este viaje permite saborear Flandes poco a poco, disfrutar de su arte y de su cocina. Probar las excelentes cervezas belgas, deleitarse con el mejor chocolate del mundo y disfrutar de excelentes restaurantes. Y, por supuesto, enamorarse de ciudades de gran belleza.
  • Ruta Itinerario del viaje

    Día 1. Vuelo a Flandes


    Presentación en su aeropuerto de origen 90 minutos antes de la hora prevista de su vuelo a Bruselas. Trámites de facturación y embarque en su vuelo destino a la capital de Bélgica. A la llegada tiene incluido el billete de tren que le llevará al centro de Malinas en menos de 15 minutos. Las próximas tres noches las pasará en uno de los hoteles más especiales de Flandes, el Martin's Paterhof 4*. Situado en pleno casco antiguo, a 15 minutos a pie de la estación (5 minutos en taxi), el hotel está construido en el interior de una iglesia de más de 800 años de antigüedad. Mezcla todos los conforts modernos con la magia de los vitrales, los arcos y las salas históricas del claustro y de la iglesia. Un lugar muy especial en una ciudad muy hermosa.
    Pero antes de disfrutar de la noche toca empezar a saborear Flandes. Hoy sugerimos cenar en el casco viejo, alrededor de la plaza del mercado “Grote Markt”, para probar los restaurantes más tradicionales. Una de las mejores es la “Brasserie Den Beer”. No puede dejar de probar el plato más tradicional de Malinas, el “Mechelse koekoek”. Noche en Malinas.

    Día 2. El sabor de Malinas


    Dedique la mañana a visitar la ciudad de Malinas. A pesar de su tamaño el casco viejo de la ciudad tiene más de 300 monumentos protegidos, tres de los cuáles patrimonio de la humanidad por la Unesco: la torre de San Rumoldo, el campanario del ayuntamiento y el Beguinaje mayor. Casi todo el centro de la ciudad es peatonal y está cruzado por ríos y canales. Una delicia para pasear.
    A mediodía empezará a conocer las famosas cervezas de Flandes, en la cervecería “Het Anker” que produce la genuina cerveza de Malinas desde hace más de 500 años. Situada en el Beguinaje Mayor de la ciudad tiene edificios que se remontan al siglo XV y XVI. La cervecería se puede visitar para conocer el proceso de elaboración y catar algunos productos (reserva recomendada). En las instalaciones de la cervecería hay un restaurante en el que se puede degustar un buen menu tradicional efectuando un maridaje con distintos tipos de cerveza producidas en “Het Anker”. Podemos efectuar la reserva del restaurante.
    Por la tarde continúe el paseo por la ciudad, en especial recomendamos detenerse en alguna de sus ocho iglesias históricas que acogen obras de arte de Rubens y de Van Dijck. Si le interesa el “Art Nouveau” no puede perderse el “Jardín de Invierno”. Pero el centro de Malinas es mucho más que arte, la ciudad sabe también a dulce. Aproveche para comprar los pastelitos “Mechels Torrentje” en el horno “Matthys” y chocolates en la famosa chocolatería “Gauthier”. Antes de ir a dormir le recomendamos probar el whisky de la ciudad que se produce también en “Het Anker”.

    Día 3. El sabor de Amberes


    Hoy toca saborear la ciudad de Amberes, la metrópolis de Flandes. El acceso desde Malinas es muy sencillo, incluimos el billete de tren que, en menos de veinte minutos le dejará en las estación de central de Amberes. Se trata de una de las estaciones de tren más bellas del mundo, una verdadera catedral de estilo “Art Nouveau”. Es sólo el primero de los magníficos monumentos que le esperan en la ciudad de Amberes. Sede del segundo mayor puerto de Europa, la ciudad es un polo muy importante de negocios entre los que destaca el comercio y elaboración de diamantes. Para conocer más sobre la industria del diamante puede visitar el “Antwerp World Diamond Center”. Después puede visitar la cervecería “De Koninck”, fundada en 1833. A pesar de ser la más moderna de la ciudad ofrece un centro de visitantes interactivo ultra-moderno. La visita es muy amena y permite conocer mejor la historia de la ciudad y de su cerveza más famosa, De Koninck.
    Continúe visitando el centro de la ciudad dónde no puede perderse dos museos famosos en toda Europa; la Casa de Rubens y el Museo Platin-Moreus (patrimonio de la Unesco). Mientras visita el centro hay tres paradas de compras gastronómicas que no puede perderse. Encontrará el auténtico sabor de Amberes en los quesos “Van Tricht”, los pasteles y galletas del horno “Gossens” (desde 1884) y el chocolate de “The chocolate line”. Esta última es la obra Dominique Persoone, el “mejor chocolatero del mundo”, un innovador en el mundo del chocolate del nivel de grandes chefs como Ferran Adrià.
    Acabe la tarde paseando por el encantador casco viejo de la ciudad donde destaca especialmente la Grote Markt, con los dos edificios más famosos de la ciudad, la catedral de nuestra señora y el ayuntamiento. Las callejuelas de sus alrededores tienen mucho encanto y muchísimo ambiente. Un lugar perfecto para cenar y degustar los sabores más tradicionales de Amberes en cualquiera de sus restaurantes o brasseries, tales como “De Pottekikjer”. Si prefiere una cocina más gourmet el restaurante “Graanmarkt 13” es de uno de los mejores chefs jóvenes del país. Tras la cena tome el tren para hacer el trayecto de 20 minutos hasta Malinas. Noche en Malinas.
    Si ya conoce Amberes otra opción es pasar el día en Lovaina, la ciudad universitaria de Flandes por excelencia. En su universidad, fundada en 1425, impartió clases Erasmo de Rotterdam. Es conocida también por su Grote Markt o Plaza Mayor, situada en el corazón de la ciudad, cuyos edificios más destacados datan del siglo XV. En ella encontrarás la imponente iglesia de San Pedro y el famoso Ayuntamiento, una obra maestra del gótico de Brabante.

    Día 4. El sabor de Gante


    Tras el desayuno es el momento de tomar el tren para cruzar Flandes y dirigirnos a la ciudad de Gante. Es un viaje cómodo y rápido, de menos de una hora si se toma el tren Intercity. Una vez en Gante se alojará en el Hotel NH St. Pieters, situado cerca de la estación y a 20 minutos a pie del casco viejo. Si prefiere un hotel dentro del casco viejo podemos ofrecerlo sin problemas.
    Gante le seducirá desde el primer momento que ponga el pie en la ciudad. No sólo por su magnífico casco viejo, sino sobretodo por el ambiente que siempre hay en la ciudad, sobretodo gracias a los 70.000 estudiantes que residen en Gante. Cruzado por tres ríos, el centro de la ciudad es muy bonito especialmente lugares como el puente de San Miguel y el Graslei (Muelle de las Hierbas). El castillo de los condes de Flandes es el principal lugar de la ciudad y está rodeado por el pintoresco barrio medieval de Patershol. Sus callejuelas están repletas de atractivos restaurantes ideales para disfrutar de la gastronomía de la ciudad. Es fácil encontrar alguno en el que se coma bien, sólo asegúrese que sirvan la cerveza Gruut, muy original pues está hecha con un combinado de hierbas según una receta medieval. Y es muy, muy sabrosa.
    Continúe la visita de la ciudad por la tarde. No se pierda la obra maestra del arte en la catedral de la ciudad. Se trata de la “Adoración del Cordero místico”, pieza culminante de los primitivos flamencos, obra de los hermanos Van Eyck. Paseando por la ciudad verá unos dulces a la venta de color lila con forma de nariz. Se trata de los famosos “Cuberdons”, de corazón líquido, sabrosos y tentadores. Como tentadores son los restaurantes de alta calidad de los jóvenes chefs flamencos que tienen su sede en Gante. Recomendamos especialmente el “Karel de Stoute” de Thomas de Muynck, miembro de los "Flanders Kitchen Rebels", un grupo de chefs jóvenes que está revolucionando la cocina belga. Elija el que elija no deje de probar antes de la comida el “Roomer”, el típico aperitivo de la ciudad.
    Después de cenar salga a dar un paseo. Descubrirá otra ciudad. Por toda la ciudad se encienden miles de lámparas y focos que forman al unísono el plan de alumbrado de Gante. El responsable es el conocido diseñador de iluminación Roland Jéol. Y ya que está paseando tiene la excusa perfecta para conocer alguno de los 320 cafés que sirven cervezas locales. Las zona de Graslei o Vlas Markt son perfectas. Noche en Gante.

    Día 5. El sabor de las Ardenas


    Todo menú de éxito tiene un factor sorpresa. Y hoy toca la sorpresa pues recorrerá y catará el sabor de zonas de las que posiblemente no ha oído hablar nunca. Y que son magníficas. Tiene incluido el billete de tren hasta Oudenaarde, a menos de media hora de Gante. Oudenaarde es una de las pequeñas ciudades más bonitas de Flandes pero que esconde fantásticas sorpresas: el MOU, el museo de los mejores tapices del mundo y el ayuntamiento gótico, el más bello del país.
    Oudenaarde es también el centro de la mítica clásica ciclista “Tour de Flanders”. Nada mejor pues que alquilar una bicicleta para recorrer los hermosos paisajes de las Ardenas que rodean la ciudad. Pero este no es un viaje para deportistas, es para gastrónomos. Así pues nada mejor que recorrer la “Ruta de la Cerveza en Bicicleta”. La ruta de sólo 30 Km. pasa por cuatro cervecerías tradicionales en activo, de las cuales recomendamos la Roman (reserva necesaria) que produce la famosísima cerveza negra “Oudenaards Bruin”. La ruta pasa por paisajes muy típicos (ojo hay algunas subiditas) y sobretodo para por una docena de excelentes cafés en los que comer y que además sirven las cerveza tradicionales que se producen en la zona.
    Si no le apetece tomar la bicicleta le recomendamos que visite un poco la zona en autobús o taxi y se impregne un poco del alma del lugar. Flandes en estado puro. Antes de tomar el tren de regreso a Gante donde le recomendamos repetir la liturgia de ayer. Cenar en alguno de los excelentes restaurantes del centro histórico, pasear disfrutando de las iluminaciones y tomar alguna cerveza local en uno de los animados cafés. Noche en Gante.

    Día 6. El sabor de Brujas


    No por conocido y famoso Brujas les sabrá a poco. Ni mucho menos. Después del desayuno tome el tren que le llevará a Brujas en menos de media hora. Proponemos alojarse en el hotel NH Brujas que ocupa un edificio histórico en el casco viejo pero ofrece instalaciones modernas. Se encuentra a 10 minutos a pié de la estación de tren y en pleno centro de la ciudad.
    Cuando se entra en el casco viejo en realidad se está entrando en un túnel del tiempo. La ciudad está totalmente conservada tal como era durante la época medieval en que el comercio textil la convirtió en una de las ciudades más importantes de Europa. No en vano la ciudad está incluida en el Patrimonio de la Humanidad por la Unesco por su valor histórico. Brujas es sobretodo pasear. El centro es peatonal con lo que es muy agradable para pasear pero además está cruzado por canales. Una visita en barco es pues también imprescindible. No puede perderse tampoco una subida a la torre Belfort, la visita al beguinaje o asistir a un concierto de carrillón.
    Pero además Brujas es un templo de la gastronomía. La ciudad sabe muy, muy bien ! Además es muy cercana al mar con lo que es un gran lugar para probar el plato popular más famoso de Flandes, los mejillones con patatas fritas. Muy, muy sabrosos. Pero además Brujas tiene excelentes restaurantes de alta gastronomía tales como el “De Visscherie” famoso por el pescado o el innovador “Kok au Vin”.
    La cerveza y el chocolate también conforman, por supuesto, la personalidad gastronómica de Brujas. Recomendamos visitar el Museo de la Cerveza “Brugs Bier Museum” que de forma muy amena nos explica más sobre esta bebida y su importancia para la ciudad y el país. Respecto al chocolate tener en cuenta que en esta ciudad Dominique Persoone tiene la tienda original de “The chocolate line”, así pues segunda oportunidad de entrar en contacto con este chocolatero – artista. Si ya lo visitó en Amberes, puede aprovechar para conocer “Chocolatier Sukerbuyc”, con unos famosos pralinés elaborados con una receta familiar secreta.
    Desde luego Brujas no es un secreto y la ciudad, es cierto, está muy llena de turistas… cómo no ! Sin embargo también es muy cierto que muchos de ellos visitan la ciudad durante el día pero no se hospedan aquí. Qué maravilla visitar Brujas de noche, con la ciudad casi para uno mismo y los edificios medievales reflejándose en los canales. Y ya que está de paseo nocturno ya tiene excusa para visitar el bar más antiguo de la ciudad: el Café Vlissinghe sirve las mejores cervezas desde 1511. Noche en Brujas.

    Día 7. El sabor de Bruselas


    Tras el desayuno tiene el billete de tren incluido a Bruselas, la capital del país y de Europa. El viaje es muy rápido y en un poco menos de una hora se encontrará en esta fascinante ciudad. Proponemos alojarse en el confortable Hotel NH du Grand Sablon, situado en la plaza más animada de la ciudad a 5 minutos a pie de la estación central y a 10 minutos a pie de la Grande Place.
    Precisamente la Grande Place es la atracción turística estrella de la ciudad. Y no es para menos pues a bien seguro es una seria competidora a ser una de las plazas más bonitas del mundo. Pero Bruselas es mucho más que una plaza. Tiene una excelente arquitectura “Art Nouveau” y al menos tres museos que merecen una visita: el Museo Magritte, el Museo del Cómic y el Museo de Instrumentos Musicales. Y, un poco en las afueras, se encuentra el símbolo de la ciudad, el renovado Atomium.
    Como capital del país Bruselas es un lugar excelente para disfrutar de los sabores de Flandes. Aquí encontrará cervezas de todo el país, pero si le apetece probar una muy especial recomendamos las cervezas de fermentación espontánea “Lambic” o “Geuze”. Estas cervezas de alambique, tan tradicionales de la ciudad, todavía se elaboran todavía en la cervecería Cantillon pero pueden probarse en muchos cafés de la ciudad. Bruselas también es la capital del chocolate belga aquí trabajan grandes chocolateros como Pierre Marcolini o Laurent Gerbaud. Además puede conocer más sobre la elaboración del chocolate belga visitando los turísticos “Belgian Chocolate Village” o “Planète Chocolat”.
    Y no sólo cerveza o chocolate. En Bruselas se come muy bien ! Incluso la cómida rápida es excelente como el tradicional bocadillo Pistolet que puede probar en “Pistolet Original” mientras visita la ciudad. Para la cena, si le apetece una experiencia gastronómica fuera de lo común, recomendamos una visita a un restaurante que queda muy cerca del hotel. El WY del jovencísimo Joel Rammelsberg , miembro destacado de los "Flanders Kitchen Rebels" es un restaurante magnífico en el que cerrar su experiencia gastronómicas en Flandes. Noche en Bruselas.

    Día 8. Vuelo de regreso


    Según la hora de salida de su vuelo tiempo libre para continuar disfrutando de la capital de Bélgica y de Europa. Aproveche para hacer las últimas compras, especialmente de productos gastronómicos. Al final, la comida y la bebida es la manera más fácil de llevarnos un país a casa. Y al disfrutar de sus sabores recordaremos el viaje.
    Presentación en el aeropuerto 90 minutos antes de la hora de salida del vuelo de regreso a casa. Trámites de facturación y embarque en vuelo de regreso a su aeropuerto de origen. Llegada y fin del viaje.


  • El precio incluye

    • Vuelos ida y vuelta a Bruselas.
    • Tasas de aeropuerto y suplementos de carburante.
    • Todos los billetes de tren mencionados en el itinerario.
    • 3 noches en el Hotel Martin´s Patershof de Malinas con desayuno.
    • 2 noches en el Hotel NH St. Pieters de Gante con desayuno.
    • 1 noche en el Hotel NH Brugge de Brujas con desayuno.
    • 1 noche en el Hotel NH du Grand Sablon de Bruselas con desayuno.
    • Posibilidad de reservar restaurantes y cervecerías.

  • Sabores de Flandes
    Cerveza en Brujas. Flandes.net
    Sabores de Bruselas. Flandes.net
    Sabores de Malinas. Flandes.net
    Sabores de Gante. Flandes.net